De Lorey, que también se interesó por la iluminación medieval de la escuela de Bagdad, escribió en 1932 un curioso texto, «Picasso et l'Orient musulman» [Picasso y el Oriente musulmán], en el que, sin olvidarse de Cézanne, afirma que «es con Oriente y en particular con el Oriente musulmán con el que el arte cubista y el universo de Picasso ofrecen en ciertos aspectos las correspondencias más sutiles». Resumiendo la interpretación de de Lorey, las deformaciones, las geometrizaciones y el antinaturalismo del cubismo responderían a un atavismo y Picasso sería un musulmán que se ignoraba.
En la estela de Eustache de Lorey, el erudito egipcio Bishr Farès (1906-1963), en su Essai sur l’esprit de la décoration islamique [Ensayo sobre el carácter de la decoración islámica], publicado en El Cairo en 1952, relacionaba una cerámica persa del siglo XIII con una pintura de Picasso de 1947, Métamorphose, que representa a Françoise Gilot como mujer flor. Esta argumentación fue adoptada por Afif Bahnassi (1928-2017) en su tesis L’Influence arabe sur la peinture moderne occidentale [La influencia árabe en la pintura moderna occidental] leída en la Sorbona en 1964. El artista e intelectual palestino Kamal Boullata (1942-2019) publicó en enero de 1973, en la revista The Muslim World, un importante texto, «Classical Arab Art and Modern European Paintings: A Study in Affinities» [Arte árabe clásico y pintura europea moderna: Un estudio de afinidades].
Analizaba en él a Henri Matisse y Paul Klee, pero sobre todo a Pablo Picasso, relacionando la cabeza de toro del Guernica con una figura zodiacal árabe del siglo XVIII de al-Qazwini y un retrato de 1941 de Dora Maar representada con forma de pájaro con una figura del miniaturista iraquí Yahya al-Wasiti procedente de la ilustración del manuscrito Maqamat Al-Hariri. En el texto defiende la idea de que tanto el arte islámico como el de Picasso son metafísicos y, citando a Apollinaire para quien la geometría es a las artes plásticas lo que la gramática a la escritura, insiste, siguiendo a Gertrude Stein, en la dimensión caligráfica y por tanto subliminalmente árabe del genio picassiano.