Una foto miró demasiado rápido ...

Esta foto, que figura en los archivos del Musée Picasso, fue rotulada inicialmente del siguiente modo: «Ambroise Vollard, Eva Gouel y Pablo Picasso con Sentinelle, el perro de André Derain - En un estudio, 1914». Ambroise Vollard fue uno de los primeros marchantes en comprar obra de Picasso ya en 1901. Eva Gouel, la segunda compañera de Picasso entre 1912 y 1915, que sucedió a Fernande Olivier en la vida amorosa del artista, murió de cáncer el 14 de diciembre de 1915.

Sin embargo, los rasgos del rostro de esta mujer con sombrero no se corresponden con el de las escasas fotos conocidas de Eva Gouel, más redondeado y de pómulos menos marcados. El hombre situado a su derecha, a pesar de tener una corpulencia similar a la de Vollard, no tiene en absoluto el aspecto de este, tal como aparece, con la barba clara recortada y la ropa cuidada, en el retrato que dibujó Picasso al estilo de Ingres en agosto de 1915.

El estudio claramente no se corresponde con el de Picasso. El perro parece ser realmente Sentinelle, que André Derain le confió en Aviñón el 2 de agosto de 1914, antes de partir junto a Braque para la guerra.

Hemos tratado, pues, de establecer quiénes eran este hombre y esta mujer, dónde fue tomada la fotografía, por quién y cuándo; y, secundariamente, por qué Eva no aparece en la imagen.

La mujer tiene cierto parecido con Marie Laurencin, bastante próxima a Picasso y con una silueta similar. Hay fotos suyas tomadas en 1911 en el estudio del Boulevard de Clichy.[1] Marie Laurencin se casó el 22 de junio de 1914 con Otto von Wätjen, de nacionalidad alemana. Cuando se declaró la guerra entre Francia y Alemania poco más de un mes después, el 3 de agosto de 1914, los recién casados estaban en Biarritz de viaje de novios. Por matrimonio, Marie Laurencin se había convertido en alemana y la pareja pasó a ser considerada sospechosa en Francia. Otto, antimilitarista, no quería combatir, del mismo modo, por cierto, que Daniel-Henri Kahnweiler, el galerista de Picasso. Se negaba a empuñar las armas contra Francia, país de su flamante esposa y al que amaba, ni contra Alemania, su patria. Así pues, Marie y Otto se refugiaron en España, donde permanecieron durante toda la guerra hasta su regreso en noviembre de 1919. No puede ser por tanto Marie Laurencin, cuyo marido, un hombre joven, delgado y siempre vestido con elegancia, no tiene nada que ver con el corpulento caballero de la cabeza afeitada que aparece junto a la mujer.

El hombre, por su parte, se parece un poco a Diego Rivera, quien desde principios de 1914 hasta finales de 1915 mantenía una estrecha relación con Picasso. Era corpulento y habitualmente lucía una tupida cabellera castaña. Tenía fama de «gigante», 1 metro 85, mientras que Picasso era más bien menudo, 1 metro 63.[2] La foto no da esa sensación de diferencia de tamaño, pero Picasso siempre supo parecer menos pequeño de lo que era, haciéndose a menudo, como aquí, las fotografías en contrapicado y colocándose delante.

Diego Rivera era un pintor mexicano que, gracias a una beca de su país, había venido a hacer una gira por Europa. Después de pasar por España, a la que se sentía ligado y a la que volvería muy a menudo para pasar largos periodos, llegó a Francia, a París, en marzo de 1909. Rápidamente entró en contacto con artistas y escritores instalados en la capital francesa: mexicanos, chilenos, españoles, rusos… En 1913, consciente de que su obra interesaba a poca gente en Europa, Rivera comprendió que tenía que hacer cosas nuevas, modernas, impactantes y sobre todo originales, que no se parecieran a la obra de otros artistas. Observando lo que sucedía a su alrededor, lo que «daba que hablar», cambió radicalmente de estilo y adoptó con talento el cubismo, inspirándose en gran medida en Picasso, su «maestro», y en Juan Gris, más reflexivo y teórico. Más tarde afirmaría que «el más grande de los cubistas y mi ídolo de entonces era Pablo Picasso».[3] 

 

[1] Véase especialmente Anne Baldassari, Picasso Photographe, Réunion des Musées Nationaux, 1994, pp. 136-7.

[2] Información contenida en un informe policial sobre Picasso, fechado en octubre de 1917, en Pierre Daix – Armand Israël, Pablo Picasso – Dossiers de la Préfecture de Police 1901-1940, París y Moudon (Suiza), Editions des Catalogues Raisonnés – Editions Acatos, 2003, p. 68.

[3] Diego Rivera (con Gladys March), My Art, My Life, An Autobiography, Nueva York, Dover Publications (primera edición 1960), 1991, p. 59. Texto íntegro en el sitio web: http://survivorbb.rapeutation.com/viewtopic.php?f=178&t=916&start=0#p7694, consultado el 3/5/2020 : «The greatest of the cubists and my idol at the time was Pablo Picasso».

Pablo Picasso con el perro Sentinel, Angelina Beloff y Diego Rivera.
Pablo Picasso con el perro Sentinel, Angelina Beloff y Diego Rivera. Esta foto suele estar subtitulada Ambroise Vollard, Eva Gouel y Pablo Picasso con Sentinelle, el perro de André Derain.
Fotografía anónima, impresión en plata, 1914.