Olga Stepanovna Khokhlova nació en Nizhin, en Rusia, el 17 de junio de 1891.4 Hija de Lydia Vinchenko y Stepan Vassilievich Khokhlov, coronel del ejército imperial, se crió en San Petersburgo con sus tres hermanos y su hermana menor.5 Mientras que los dos hijos mayores se orientaron, respectivamente, hacia la carrera militar y los estudios de medicina, las hijas se decantaron por carreras artísticas: Nina por el canto, y Olga por la danza.6 En 1910, las obligaciones del padre llevaron a la familia a instalarse en la región de Kars. Olga, que acababa de completar sus estudios en el liceo francés, decidió quedarse en San Petersburgo para ingresar en la escuela de danza de Yevgenia Sokolova.7 Gracias a las hermanas Konetski, al año siguiente pasó una audición con Serguei Diághilev y fue contratada por los Ballets Rusos.8
Después de sus primeros espectáculos en Rusia y Francia Diághilev había fundado la compañía de los Ballets Rusos, que se presentó por primera vez en París, en el Théâtre du Châtelet, en mayo de 1909.9 Con la colaboración de Michel Fokine, el coreógrafo de la compañía hasta 1912, Diághilev buscó siempre formas originales para sus espectáculos, en los que las artes escénicas, la música y la pintura se fusionaban en unidades dramáticas evocadoras del concepto romántico de la gesamtkunstwerk. La primera temporada fue todo un éxito, pero el triunfo llegó al año siguiente con sus representaciones en el Théâtre national de l’Opéra en las que destacó, sobre todo, Ida Rubinstein en el papel principal de Shéhérazade, y la compañía impuso una corriente colorista en la moda y las artes decorativas parisienses. Las enérgicas coreografías de Fokine, sublimadas por los decorados de Alexandre Benois y Léon Bakst, y el talento de bailarines como Anna Pavlova, Tamar Karsavina y Vaslav Nijinsky, desataron tal pasión que Diághilev decidió fundar una compañía de ballet permanente para ofrecer sus espectáculos en toda Europa. Debido a la expansión de sus actividades, el empresario contrató a bailarines de los teatros imperiales rusos, el Mariinsky de San Petersburgo y el Bolshoi de Moscú, pero asimismo a aficionados a la danza. Eso sí, todos debían dominar a la perfección el arte del ballet y la pantomima, según los cánones del eminente maestro italiano Enrico Cecchetti, además de ajustarse a las pautas coreográficas de Fokine y, posteriormente, Nijinski y Massine.10 Fokine trabajaba sobre todo con el folclore ruso, pero Nijinski, que rendía culto a la Antigüedad, trastocó los cánones de la danza clásica y por primera vez asignó auténticos papeles a los bailarines, a diferencia de los de cargador y figurante. Por último, Massine basaba sus coreografías en las danzas populares, el circo, el jazz y el cine. Además de Ludmila Gouliouk, sobrina y también alumna de Sokolova, Olga Khokhlova fue, a sus veinte años, una de las bailarinas más jóvenes y con menos experiencia de la compañía. Las dos fueron reclutadas junto con cuatro bailarinas profesionales del Mariinsky y comenzaron a trabajar en marzo de 1911 en Monte Carlo, lo que las obligó a memorizar en muy poco tiempo sus primeras coreografías.11 Tamar Karsavina recordaría que Olga «al comienzo era una aficionada de bastante talento, pero bajo la dirección del maestro [Cecchetti] demostró tener un auténtico don».12
4 Actualmente en Ucrania. La ciudad se encuentra aproximadamente a 150 km al noreste de Kiev.
5 Emitido en Petrogrado el 23 de noviembre de 1915, en el pasaporte de Olga Khokhlova ésta aparece como «La hija del coronel» (Archives FABA).
6 Nikolai ejerció de soldado en Belgrado y Vladimir estudió medicina en Iaroslavl. El hijo menor, Evgueni, murió prematuramente en octubre de 1917. Nina asistió a clases en el conservatorio de música de Tiflis. Una foto tomada en el piso de la calle la Boétie (repr. en Le Miroir noir. Picasso sources photographiques 1900-1928, cat. exp. (A. Baldassari ed.), París, Musée national Picasso, 1997, p. 203-204) y un dibujo de Picasso realizado en Fontainebleau en 1921 (Z IV, 298) representan a Olga tocando piano. Por último, conviene recordar que una tía de Olga, Sacha, fue profesora de piano y alumna de Anton Rubinstein. Las informaciones sobre la familia Khokhlov proceden del estudio de la correspondencia rusa conservada por Olga Picasso (Archives FABA), que está siendo traducida por Olga Gribenchikova.
7 Bronislava Nijinska, Early Memoirs (trad. y ed. Irina Nijinska y Jean Rawlinson, con introducción de Anna Kisselgoff), Durham, NC, y Londres, Duke University Press, 1992, p. 333.
8 Olga habría sido iniciada en la danza por Matilda Konetskaya, la hermana mayor de Lubov, una amiga de la escuela. Matilda era bailarina del Mariinsky. Fue contratada por los Ballets Rusos, y fue ella la responsable de la audición de Olga y Lubov. Natalya Semenova, «A tale of brief love and eternal hatred», art. cit. en John Richardson, A Life of Picasso. Vol. 3: The Triumphant Years, 1917-1932, Nueva York, Knopf, 2007, p. 5 ; 511 (n. 9). No sabemos cuál de las dos hermanas designa el nombre «Konietska», que aparece en los programas de los Ballets Rusos entre 1911 y 1914.
9 Por ejemplo, las ediciones de Mir Isskustva (El Mundo del Arte), la exposición de Arte Ruso en el Salon d’Automne de 1906, y la ópera Boris Godunov, de Mussorgski, montada por Diághilev en París en 1908, con el cantante Fiódor Chaliapin.
10 Ateniéndonos al marco cronológico de este estudio, no evocaremos aquí el carácter innovador de las coreografías de Nijinska y George Balanchine posteriores a 1917.
11 Se trata de Ludmila Schollar, Lubov y Nadejda Baranovitch y Nijinska. Nijinska, Early Memoirs, op. cit., p. 332-333.
12 Tamar Karsavina, Ballets Russes. Les souvenirs de Tamar Karsavina, París, Plon, 1931, p. 267.