Los dibujos preparatorios

Cuando regresó al taller Madoura, a finales de julio de 1947, Picasso llevaba una caja llena de dibujos que había hecho en el invierno de 1946-1947 para anticipar sus cerámicas.[1]  Dibujó más a lo largo del verano y del otoño de 1947, y una gran parte se tradujeron en objetos de barro.

Se trata de 70 hojas, fechadas de 1946 a 1953, con dibujos preparatorios para cerámicas y algunos estudios de formas de vasijas y de jarras, la mayoría datados por el propio Picasso.

En estas hojas repletas de dibujos preparatorios, no solo encontramos formas ejecutables, también asistimos a un proceso de gestación de formas. La gran mayoría de los dibujos preliminares muestran claramente cómo utilizaba Picasso el método de la serie, de la variación y de la metamorfosis para transformar elementos de la cerámica utilitaria en significantes para conseguir nuevas figuraciones zoomórficas o antropomórficas. Esta transformación se efectúa sin perder el vínculo con el recipiente, pues los distintos elementos suelen tener una función doble: representar el tema figurativo e indicar la función del recipiente. Ahí está la ambivalencia de estas figuraciones, a caballo entre el recipiente y la representación plástica (figs. 11, 18).

 

[1]    Georges Ramié, Céramiques de Picasso, Paris, Editions Cercle d’Art, 1974, pp. 14 y 17.

Fig.11 Ceramic Studies, Women, 4 de agosto de 1947.
Fig.11 Ceramic Studies, Women, 4 de agosto de 1947.
Lápiz sobre papel.
Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, Madrid
© FABA Foto: Eric Baudouin
© Sucesión Picasso 2020.
Fig.18 Wader, 1947-1948.
Fig.18 Wader, 1947-1948.
Loza blanca, decoración pintada con engobes y óxidos.
Museo Picasso, Antibes
© ImageArt, Foto Claude Germain.
© Picasso Estate.