Director de Le Patriote-Côte d'Azur,[1] antiguo miembro de la Resistencia y militante del PCF, Georges Tabaraud dedicó su vida a la prensa y el periodismo. Reportero de la prensa parisina de la preguerra, formó parte de la Resistencia antes de convertirse poco después de la Liberación primero en el redactor jefe de Le Patriote y luego en su director hasta el año 1977. Su encuentro con Pablo Picasso le marcó profundamente. La amistad entre ambos posibilitó que el artista iniciara al periodista en la comprensión del arte pictórico, de su alcance y su historia.
«Debo al periódico mi encuentro con Picasso, un encuentro que iluminó mi vida» escribiría más adelante en sus memorias.[2]
Tabaraud y Picasso se conocieron un día de agosto de 1946, después de que el artista se hubiera afiliado al PCF en 1944 e instalado con su compañera, Françoise Gilot, en la Costa Azul. «Para mí ese fue un día extraordinario, una jornada plena de alegría y admiración; descubrí en aquel hombre, cuya presencia tanto me intimidaba, una hermandad, una amabilidad y una cordialidad que no hubiera podido imaginar. Al marcharme pensé que jamás me atrevería a volver a visitarle», relata en su libro de memorias.[3] Pero Picasso se encariñó con aquel joven militante que había arriesgado su vida durante los sombríos años de la Ocupación con los FTP (Francs-tireurs et partisans, organización armada del PCF) sin buscar la gloria ni el favoritismo.
Picasso le telefoneó e invitó a su casa. Georges Tabaraud frecuentó al artista hasta la muerte de este en 1973. Le «acompañó» participando en las celebraciones en honor del artista en Vallauris o dejando constancia de su militancia a favor de la paz, particularmente con la creación de su célebre paloma (1949), pero también durante sus crisis con el PCF, por ejemplo, con el asunto del retrato de Stalin (1953) o las dudas suscitadas por la intervención del Ejército Rojo en Hungría (1956).
Le Patriote se convirtió en cierto modo en «el diario de Picasso», en especial con motivo del carnaval de Niza. En 1951, Picasso hizo, por amistad, la cara de un rey bufón para la portada del periódico de ese día de celebración popular y después estuvo haciéndola cada año entre 1958 y 1967. Sabía que la prensa era la principal fuente de información de los franceses. Su estilo directo se conjugaba con un sentimiento de fraternidad y un deseo de actuar y trabajar juntos. Georges Tabaraud y Pablo Picasso unieron sus fuerzas no solo para lo bueno, sino también en los malos tiempos, cuando las noticias venían mal dadas.
El día del carnaval, la tirada de Le Patriote alcanzaba su máximo anual, sobre todo porque Picasso llevaba a cabo la firma pública de una tirada especial de la portada, en buen papel, cuya venta ayudaba a sanear las arcas del periódico, que más tarde acabó transformándose en semanario. Era su manera de ayudar a la publicación, pues es sabido que siempre estuvo dispuesto a apoyar con su nombre las causas que le eran queridas.
Sobre las colaboraciones de Picasso en la prensa, Philippe Dagen escribió en Le Monde: «El estilo de Picasso de esa época es el de un dibujo fluido y sintético que destaca los ejes de las formas y la dirección de los movimientos con unos pocos trazos. Su sobriedad facilita la reproducción. Su inmediatez lo hace idóneo para la publicación. Su vigor es un homenaje al espíritu de la Resistencia».[4]
Bajo la dirección de Georges Tabaraud, Le Patriote otorgó una gran importancia al compromiso político de los intelectuales, dando cabida regularmente en sus páginas a escritores, artistas o grafistas como Nucéra, André Verdet, Michel Butor, Ernest Pignon-Ernest o el ilustrador Edmond Baudoin. Como director de un periódico posicionado a favor de la independencia de Argelia, durante la década de los sesenta, Tabaraud tuvo que soportar la violencia de la organización de extrema derecha OAS (Organisation de l'Armée Secrète), que no logró disuadir a este activista infatigable.
Georges Tabaraud falleció en 2008, dejando un extraordinario legado de contribuciones diversas, que se cuentan entre los mejores momentos de la prensa comunista.
[1] El periódico se fundó en la clandestinidad bajo el nombre de Le Patriote niçois. Legalizado tras la Liberación, en 1945 pasó a llamarse Le Patriote de Nice et du Sud-Est.
[2] Mes années Picasso Editorial Plon, 2002.
[3] Ibid.
[4] Philippe Dagen, Picasso, «Le journalisme et le Parti», Le Monde, 19 de febrero de 2000.