La elaboración de la mirada

La botella localizada aparece en una composición tradicional:

  • La parte visualmente sobresaliente de la botella se sitúa en el gran cuadrado inferior de la hoja de periódico, en una posición central.
  • La anchura de la botella corresponde a la de un módulo de página.
  • La botella se construye sobre unas líneas maestras de la página, a modo de un espejo de la página.
  • Se crea un espacio tridimensional, de manera estilizada, mediante la mera representación de una perspectiva geométrica: una línea horizontal hacia la que convergen dos diagonales.

 

Después, segunda observación, la botella no se define por su uso, sino por sus características formales:

  • Es una superficie,
  • que evoluciona en un espacio tridimensional…
  • … en el que comparte el interior con el exterior.
  • La botella consta de varias partes,
  • proporcionadas entre sí y con relaciones armoniosas,
  • apoyadas en juegos de formas simples.

 

Esta presentación de la botella en la página, con una composición tradicional y fragmentada a la vez, pertenece a un género codificado: el diccionario visual. En este sentido, nuestra «botella» podría compararse con otras imágenes de carácter didáctico. Abrimos la Enciclopedia de Diderot y d’Alembert al azar y vemos la plancha titulada “basa de las cinco órdenes con aquella denominada Ática”. En el centro a la izquierda, Diderot presenta una basa, con un patrón al lado y una regla encima, vista simultáneamente de frente y desde arriba. De modo que, a priori, son dos imágenes comparables. No obstante, la diferencia entre Diderot y Picasso es perceptible: Diderot muestra su figura de un vistazo. Se reconoce inmediatamente. Picasso, en cambio, va dejando aparecer su figura de forma progresiva. Introduce una noción de duración en la construcción de la figura.

De este modo, entra en juego un cuarto relato, el de la aprehensión perceptiva en sí, pues el objeto no aparece todavía porque su constitución va pareja a la constitución de la mirada del espectador.

 

La práctica de una ralentización de la percepción (la epojé fenomenológica), que permite que la figura se despliegue lentamente, remotiva la figura de la botella. El espectador no re-conoce, estrictamente hablando, lo que ya sabe. Descubre lo que aún no sabía: el conjunto de las relaciones geométricas de la obra en una botella. La botella se vacía así de su valor de uso, en beneficio de una verdadera aprehensión perceptiva, centrada en su apropiación.

Pero la diferencia entre Diderot y Picasso es sin embargo significativa: Diderot da a ver su cara una vez. Es inmediatamente reconocible. Picasso, sin embargo, revela su cara poco a poco. Se introduce un concepto de tiempo en la construcción de la figura. Una cuarta cuenta está configurada, uno de ataque mismo de percepción cuando el objeto no aparece es que su constitución es consistente con la constitución de la mirada del espectador. La práctica de la desaceleración de la percepción (la epoché fenomenológica) que permite que la figura se desarrolle lentamente, figura remotive de la botella. El espectador no reconoce propiamente lo que ya sabe. Descubrió que no sabía: el conjunto de relaciones geométricas en el trabajo en una botella. La botella vacía y de su valor de uso, a favor de una entrada de percepción verdadera, atento a su propiedad.