¿Por qué no seguirá la moda, paso a paso, los descubrimientos y las sugerencias de nuestros artistas plásticos modernos? ¿No podrían ser nuestros interiores una caja de resonancia de todas las inquietudes, de la inquietud de la época? […] La existencia de un «hombre de bien» tendría que ser una de ellas. Por el piso, la ropa, la elección de los objetos de arte y de los cuadros.

Marie Cuttoli. Extracto de un anuncio para Myrbor, Cahiers d’art, junio de 1926.